Las dos revoluciones principales de Europa que definieron la sociología por el impacto que tuvieron fueron la revolución industrial y la revolución francesa.
Estas rompieron los esquemas de orden que regía previo a estas como el parentesco, la tierra, la clase social, la religión, la comunidad local y la monarquía.
Liberó elementos de poder, riqueza y status consolidados.
Estas revoluciones crearon un contraste entre los conservadores, liberales y radicales.
Además que de éste período, por ser tan fértil en nuevas visiones de todos estos elementos, creó una gran variedad de nuevas palabras que antes no tenían significado social como proletario, clase, democracia, colectivismo, igualitarismo, conservador, masa, etc.
Se preocuparon por la condición ya que en Inglaterra las ciudades estaban en un Estado deprimente y radicales como Marx, observaban que la industrialización y el urbanismo no eran el problema, sino que el problema era la propiedad privada que esclavizaba al individuo. Mientras que los conservadores observaban como la modernización de la sociedad hacía romper los esquemas de poder y el Estado de virtud que existía en su comunidad previamente organizada.
Las categorías básicas de autoridad de WEBER, autoridad tradicional, autoridad racional y autoridad carismática, deben mucho a las revoluciones y sus efectos sobre el antiguo orden.
Las dos revoluciones se las puede entender en 3 conceptos: Individualización, por la importancia que cobra el individuo frente a la comunidad o corporaciones.
Abstracción, por la separación de las cosas de sus raíces concretas y particulares que se les habían entregado. Y generalización, se veía a los individuos como parte de un agregado general.
Palabras claves: revolución francesa, revolución industrial, individualismo, sociología.
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Wednesday, January 23, 2008
Kennedy, Paul, Auge y caída de las grandes potencias, Plaza y Janés eds. 1994, pp. 237 – 314
Este trabajo analiza el crecimiento de las potencias europeas desde 1815 hasta 1885 centrándose en el crecimiento industrial, poblacional, económico-financiero y militar que definirían la correlación de fuerzas en Europa hasta 1885.
Kennedy nos muestra las particularidades de Inglaterra para tomar la batuta en el crecimiento industrial y su posterior dominio en lo relativo a la tecnología.
Luego la guerra de Crimea la ubica como un punto que marcó al auge de la estrategia de los prusianos versus la caída de los rusos y el mantenimiento del Status quo por el imperio austríaco y las otras potencias que estaban dispuestas a ceder pretensiones territoriales para evitar el surgimiento del poder hegemónico francés.
Solamente luego de la guerra de Crimea Rusia comenzó a buscar su cambio a través del desarrollo económico.
Luego analiza el desarrollo de los EEUU centrado en la guerra civil norteamericana y el establecimiento de una fuerte milicia basado en su producción y logística militar.
Para finalmente pasar a analizar las guerras de unificación alemana donde el sistema Moltke tuvo un gran éxito en la toma de decisiones y creación de estrategias basado en la corrección de errores y el reajuste de la instrucción, organización y armamento.
Las victorias prusianas sobre Francia hicieron que Austria-Hungría ni Italia ayudaron totalmente a Francia por temor al naciente imperio.
Bajo Bismark, Alemania se volvió el actor más poderoso de Europa, pero siempre observado por Rusia y Gran Bretaña e imposibilitado de hacer crecer demasiado el imperio por la heterogeneidad de los individuos más allá de las fronteras.
Como conclusión dice que los vencidos eran aquellos que no se adaptaron a la revolución militar ni a las tecnologías de las comunicaciones, transporte, producción y los que basaron su economía en la producción agrícola no industrializada.
Palabras clave: Bismark, Prusia, Francia, Imperio Austriaco, Crimea, Rusia, revolución industrial, sistema Moltke, hegemonía.
Kennedy nos muestra las particularidades de Inglaterra para tomar la batuta en el crecimiento industrial y su posterior dominio en lo relativo a la tecnología.
Luego la guerra de Crimea la ubica como un punto que marcó al auge de la estrategia de los prusianos versus la caída de los rusos y el mantenimiento del Status quo por el imperio austríaco y las otras potencias que estaban dispuestas a ceder pretensiones territoriales para evitar el surgimiento del poder hegemónico francés.
Solamente luego de la guerra de Crimea Rusia comenzó a buscar su cambio a través del desarrollo económico.
Luego analiza el desarrollo de los EEUU centrado en la guerra civil norteamericana y el establecimiento de una fuerte milicia basado en su producción y logística militar.
Para finalmente pasar a analizar las guerras de unificación alemana donde el sistema Moltke tuvo un gran éxito en la toma de decisiones y creación de estrategias basado en la corrección de errores y el reajuste de la instrucción, organización y armamento.
Las victorias prusianas sobre Francia hicieron que Austria-Hungría ni Italia ayudaron totalmente a Francia por temor al naciente imperio.
Bajo Bismark, Alemania se volvió el actor más poderoso de Europa, pero siempre observado por Rusia y Gran Bretaña e imposibilitado de hacer crecer demasiado el imperio por la heterogeneidad de los individuos más allá de las fronteras.
Como conclusión dice que los vencidos eran aquellos que no se adaptaron a la revolución militar ni a las tecnologías de las comunicaciones, transporte, producción y los que basaron su economía en la producción agrícola no industrializada.
Palabras clave: Bismark, Prusia, Francia, Imperio Austriaco, Crimea, Rusia, revolución industrial, sistema Moltke, hegemonía.
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